
Estas son algunas de las propiedades técnicas de estos tipos de piezas:
- Absorción de agua: las placas poseen diferentes grados de porosidad, desde cero, para azulejos completamente vitrificados, hasta diez por ciento o más, para baldosas mono cocidas y esmaltadas para pared. Para facilitar la limpieza, evitar germenes y mejorar su conservación, es indispensable que las piezas cerámicas no absorban agua.
- Resistencia a la flexión: es la capacidad que tienen las placas para oponerse a ser quebrados en pedazos por acción de una carga puntual.
- Resistencia a la abrasión: es la capacidad que debe tener la placa para resistir el desgaste causado por el uso permanente. Para medirlo se usa el abrasímetro.
- Resistencia al rayado superficial: es la capacidad que tienen las baldosas para evitar ser rayadas por otro material de dureza superior. Esta dureza se determina por la escala de mohs.
- Resistencia a la dilatación térmica: las baldosas son susceptibles a dilatarse o contraerse como resultado de cambios bruscos de temperatura. Aunque el coeficiente de dilatación es muy pequeño, debe considerarse cuando se pavimentan áreas extensas expuestas a la intemperie.
- Resistencia a los ataques químicos: es la capacidad de resistencia de las baldosas ante los agentes químicos como son los productos domésticos de limpieza.